Sheila Ayala de 10 años, estuvo desaparecida durante cuatro días en octubre de 2018. Su cadáver fue encontrado en un basural, dentro del predio del «Campo Tupasy», donde funcionaba el complejo habitacional donde vivía y que fue demolido tras el asesinato. Su tío, Fabian Gonzalez Rojas, fue enjuiciado en un Juicio por Jurado, que lo declaró culpable por los delitos de homicidio agravado por alevosía y femicidio, tras un intento de abuso de la pequeña.

El pasado sábado terminó el juicio por el asesinato de Sheila Ayala, la pequeña de 10 años, a quien encontraron muerta en una bolsa de basura en San Miguel el 18 de octubre de 2018. El caso conmocionó al país.

A Sheila la ahorcaron con una sábana y la descartaron como basura en un hueco entre dos paredes, desnuda y envuelta en una bolsa de nylon. Durante el juicio se probó que el motivo fue un intento de abuso sexual.

Según la autopsia, ya muerta, en la caída sufrió la fractura de cinco costillas. Para los forenses, la distancia desde la que arrojaron el cadáver podía coincidir con la altura del balcón del departamento de los acusados por el crimen, que en un principio fueron sus tíos.

Esa fue la principal conclusión a la que llegaron los investigadores que hicieron una inspección ocular en el predio conocido como Tupasy en Villa Trujui, en San Miguel, donde vivía la familia paterna de Sheila. 

Allí desapareció la chiquita el domingo 14 de octubre y allí fue encontrado su cuerpo el jueves 18 de 2018.

Para el fiscal Gustavo Carracedo, que investigó el crimen de la nena, Leonela Ayala y su esposo Fabián Ezequiel González Rojas eran los «coautores» del homicidio agravado por alevosía. 

Los dos estuvieron presos pero a fines de 2019 se sobreseyó a la primera por falta total de pruebas, que había declarado «Tomamos alcohol y drogas y no sabemos lo que pasó». De esa forma, solo González Rojas enfrentó al jurado.

Antes de enfrentar el juicio, el abogado de González Rojas había señalado la falta de pruebas sobre su defendido: 

«No hay ni una sola prueba contra él. Lo único que hay es esa sabanita de Disney que estaba en su cama y luego apareció alrededor del cuello de la niña», señaló, quien además no descartó que esa tela haya sido «plantada» por los policías que ya habían allanado el domicilio del acusado antes de que se encontrara el cadáver. El acusado había señalado a Víctor Gómez, su primo y quien encontró el cuerpo, como responsable del hecho.

En su momento, la mamá de Sheila había pedido que ambos acusados respondieran por el crimen: “Pido justicia por mi hija. Fueron los dos. Son responsables, que queden presos, que les den la condena máxima y que no salgan nunca más”, visiblemente furiosa.

La fiscal Roxana Tornett tuvo a cargo la acusación contra González Rojas en el juicio por jurados. 

¿Cuál fue el motivo? El abuso sexual, que llevó al ahorcamiento a lazo de la niña, para luego envolverla y tirarla al basural armado entre dos medianeras. 

Con un perito psicólogo se buscó construir el estado psicológico del acusado, sobre un acto fallido de un abuso sexual anterior que impactó muchísimo al jurado.

El jurado deliberó dos horas y media. Las discusiones fueron ardorosas y subidas de tono, pero se llegó a la unanimidad y condenaron a González Rojas. De entre las múltiples opciones, eligieron el homicidio agravado por alevosía y femicidio.

El juez técnico a cargo de la dirección del debate fue Javier Antonucci. En los próximos días, en la audiencia de cesura, le impondrá la pena al condenado, luego de escuchar a ambas partes discutir sobre el monto definitivo de la sanción.

Fuente: Asociación Argentina Juicios Por Jurado

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