El sacerdote y representarte legal del Colegio Parroquial de Los Polvorines, Luis Alberto Luna, quedó imputado en una causa caratulada como «abuso sexual» luego de ser denunciado por un grupo de padres. Lo acusan de haberse masturbado frente a nenas de 11 años en un viaje de egresados. La causa está en «pleno trámite» pero Luna aún no declaró, aseguraron hoy a Diario PH desde el Departamento Judicial de San Martín.

La primera denuncia que radicaron los padres – son nueve los denunciantes- ocurrió después de que María Gabriela del Corro escuchara el relato de su hija de 11 años, quien había sido parte del viaje de egresados: «Me contó que viajaban en la parte baja del micro y que el cura miraba imágenes pronográficas en su celular y mantenía conversaciones con mujeres mientras se masturbaba. En ese momento una de las nenas salió del baño y él intensificó la masturbación mientras la miraba».

En diálogo con la periodista de TN, Miriam Lewin, Del Corro recuperó el relato de otra niña: «Otra compañera de mi hija aseguró que el cura entraba al baño de las nenas y se encerraba en uno de los compartimientos desde donde se escuchaban gemidos».

Además de ser sacerdote, Luna es apoderado del Colegio Parroquial de Los Polvorines, ubicado en las calles Suiza y Congresales, a pocas cuadras del centro comercial. En el distrito de Malvinas Argentinas es conocido, también, bajo el apodo de «padre coraje», mote que se ganó luego de ser amenazado, presuntamente, por mafias ligadas a la venta de droga en el barrio de la Parroquia Itatí de Pablo Nogués.

«No se imaginan la horrible experiencia que vivo desde el día sábado, cuando mi hija pudo contarme, en parte, la espantosa experiencia que le había tocado vivir. No se imaginan lo horrible y triste que es ir a la Comisaría de la Mujer a denunciar al cura que viajaba con tu hija al viaje de egresados por una experiencia que ella pasó», se descargó mediante Facebook otra de las madres.

El fiscal de la Unidad Fiscal de Instrucción (UFI) N° 14 de San Martín, Mariano Becerra, es quien lleva adelante la investigación de los hechos y ya solicitó a los padres un informe con pericias psicológicas de los niños. «La denuncia fue radicada el 22 de noviembre pasado y la causa se encuentra en pleno trámite», aseguraron desde la fiscalía a este medio y agregaron que se trata de «un solo imputado -el cura Luna- quien ya fue notificado».

Mientras tanto, en el colegio «hay gente que todavía no les cree a las chicas», afirmó una de las madres. Fue así que recurrió al obispo de San Miguel, Damián Nannini pero no obtuvo la respuesta que esperaba: «Me miró y empezó a explicarme la cantidad de abogados que ellos tenían para defenderse. Me relató que no solo ya los tienen trabajando en la causa en contra de los nueve papás (mostrándome la firma y nombre de todos nosotros en un acta que la escuela le facilitó y que, aunque la solicité, todavía no me dio), abogados civiles y penales especialistas en derecho civil y canónico para defender a un sacerdote que es ‘inocente hasta que se demuestre lo contrario’. Porque en realidad, según él, no se sabe si los nueve chicos dicen la verdad».

Las denuncias lograron que Luna sea, únicamente, apartado de dar misa. En los próximos días, el cura que figura como único imputado, prestará declaración indagatoria ante el fiscal Becerra.

Fuente: Diario Ph